jueves, 16 de abril de 2015

Carta a mi fuckfriend

Todo empezó el día en que comencé a llorarte. Te extraño, no tengo porque mentir.
Mis piernas tiemblan siempre después de hacer el amor contigo (para mí siempre es hacer el amor contigo, aunque para ti solo sea ‘’coger de lo rico’’), mis ojos se cruzan en tu alma mientras te fundes en mí, mi corazón ruge de hambre por ti y mi estómago late por tanto bicho que me dejas… quizá los bichos los tengo más abajo del estómago.
Me estoy volviendo loca por ti, por tus manos apretándome y exprimiéndome la vida. Mi vida que se va con tu aliento después culminar, nunca he entendido como lo haces, como encuentras mis puntos débiles, los oprimes para dar plazos de placer, aunque para mi realmente sean como botoncitos latentes que me obligan a quererte más de lo que debería querer a alguien con quien solo tengo sexo (según tú). Dijiste que había sido la única mujer que había movido fibras sensibles en ti, sin embargo no sabías como amar. No te culpo, yo no quiero enamorarme de nadie ¿Mi problema? Tú no eres nadie. Tú eres algo que es un todo. Sinfonía de gemidos, arrebato de huracanes con esos dedos, palabras que viven después de tanto tiempo, promesas que se guardan en la parte interna del dedo meñique.
Siento que mi intensidad te perturbe, pero lo que más lamento es que tengas que jugar con mis sentimientos para poder acostarte conmigo. Y así con esto, lo que me está matando: el amarte con enfermedad de esa perversa. Sé que mi amor no es hambre, es algo que va más allá de una alevosía cochinona, va más allá de solo acostarme con cualquiera que no seas tú por tener algo caliente dentro, aunque eso no me resucite, ni se derrita como tú.
No tengo más que escribirte esto bajo sombras lejanas que no vislumbrarán ya tus ojos, porque esta noche te morirás y tal vez te esté extrañando tanto que también me mate, para por lo menos dormir juntos una vez por siempre, por qué después de esto ya no seré tu zorra. Seré mí propia zorra. Te amo hasta el infierno, amor mío. Ya no quiero que sigamos siendo erotismo asqueroso y vacío.

1 comentario:

  1. ¡Hola, Melanie! Este texto lo escribi yo para errr magazine. Gracias por el crédito .

    ResponderEliminar