Me encanta haberte conocido y daría lo que fuera por volver a ese momento, antes de sentir que algo fallaba. Me acuerdo mucho de tu mirada sobre la mía, esa mirada que me desdibuja todos los días, esa con la que no hace falta hablar, sólo mirarnos. Y es que me resulta sencillo ser cínica acerca del amor, pero contigo cambia la situación.
Todo se dificulta.
Me gustan más las cosas si van lentas, desde que te conozco te lo digo. Y estamos convencidos que los mejores planes, en ocasiones son de una sóla noche y paralelamente fugaces. Tu y yo somos dos almas que sólo se dejan llevar, ocurriendo por un instante que esta vez ha durado más de lo que somos capaces de soportar.
O por lo menos yo.
Te escribo a ti, justo en este momento en el que despierto y te encuentro dormido a mi lado con los labios gastados por mis besos apasionados. Tus ojos entrecerrados me han provocado dedicarte algunas líneas. Se que cuando termine me acercaré un poco para despertarte con un beso, porque creo que te amo y creo que eso se hace cuando se ama.
Podría ser que no.
Ya me he acostumbrado a ir improvisando los momentos y desde que estamos juntos nada es seguro, yo lo decidí así. Hoy tengo miedo porque por primera vez desperté con una respiración armoniosa alborotando los pequeños cabellos de mi nuca. Rompimos nuestro acuerdo de no enamorarnos.
No lo sé.
Siempre había cerrado los ojos y me quedaba dormida, pero no profundamente, despertaba tras unas horas y así podía escabullirme hasta mi auto para salir de tu apartamento sin que tus ojos me detuvieran. Sabes que me quedaría si tu me lo pidieras. Como la noche de ayer en la que ya no quise despertar. Todo se está volviendo demasiado serio.
Lo siento.
Intento explicarte como todo se fastidió, pero no puedo hacerlo dado que yo apenas comienzo a comprenderlo. Se supone que debería saber que decir. Ya he tomado una decisión, tal vez nunca leas esta carta y cuando despiertes aún siga aquí, mirandote, probablemente decidí que contigo el amor no me aterroriza. Suceda como suceda, siempre te querré con las mismas ganas.
Cada día de mi vida.
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