martes, 21 de abril de 2015

Toc toc: Metáfora del amor

El amor en realidad es esa búsqueda de llenar nuestro vacío o es la verdadera apreciación de otra belleza humana.
¿Por qué cuando sabemos que mas lo necesitamos es cuando más le cerramos las puertas?
¿Qué será que lo que nos hace preferir vivir en esta casa que parece llena de eco; de un vacío por falta de calor, de pasión?
Vivimos con un constante toc toc en la puerta, pero perecemos sordos. Sordos intentando evitar ese llamado que con tanta fuerza toca. Evitando enfrentar la realidad de que hay algo bueno ahí afuera.
¿Cuántas veces hemos dejado a alguien tocando la puerta por ratos hasta dejarlos cansados?
Y lo peor de todo es que nos quejamos. Nos ponemos muchas cobijas, prendemos el fuego, buscamos no sentir frío, buscamos entrar en calor. Pero solo lo encontramos de manera artificial, no real, y así todas las cosas.
¿En que momento empezamos a sustituir la pasión por cuestiones materiales?
¿En que momento preferimos volvernos sordos que escuchar a quien nos busca?
¿En que momento nos dio tanto miedo que tenemos con seguro y alarma nuestras puertas?
¿Quién entró e hizo tanto daño que pusiste tantas barreras?
¿Acaso alguien entró y se robó algo; o mas bien, alguien entró y en el proceso rompió cosas? O será que el simple hecho de recibir a un desconocido nos hace desconfiar.
Porque no dejar una cortina abierta y permitirnos admirar el panorama.

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