viernes, 15 de mayo de 2015

Círculos viciosos

Regresas de ahí de donde no hay regreso y me dices que todo es diferente.
Que lo que viene no es el futuro sino el pretexto del pasado para jugar con nosotros.
Y entonces te creo porque no hay más que hacer pero sabes que es una mentira bien fabricada lo sabes tú y lo se yo ¿como lo sé?
Porque ambos la construimos, la regresamos de las cenizas para que nos vuelva a consumir para que  se lleve  esto que ni yo se que es aunque algunos le dicen esperanza.
Y nos tiramos en la cama de la vida  para ver cuánto podemos resistir a los besos del otro,a las caricias del otro  o cuanto tiempo pasa hasta que uno de los dos se harte de uno de los dos
Dime que es lo que disimulas cuando hablas entre dientes y de dientes para afuera.
Pero ven  que sin ti no puedo entender si eres lo mejor o lo peor que me pudo pasar.
Vivimos pensando en ser los mejores aunque ser lo peor no esta mal después de todo mal te conocí y mal me dejaras.

jueves, 14 de mayo de 2015

Un acto terrorista

Regresé a ella en julio. No sabía bien cómo desenvolverme pero estaba claro que debía hacer a un lado el rencor que sentía porque me dejó plantado en la fiesta de cumpleaños. Y la pasamos bien en ese reencuentro, nos besamos, nos abrazamos y todo eso. Yo hubiera preferido un espacio diferente a su lugar de trabajo para la reunión, pero las cosas se dieron así, espontáneamente, de hecho quedamos de vernos al día siguiente en una plaza comercial. Ella canceló la cita con un mensaje de texto ya que yo estaba ahí, esperándola. Dijo que se sentía cruda y desvelada. No le armé un lío y le dije que mejor descansara. Quedamos de volver a vernos pronto para embriagarnos juntos, aquello tardaría más de la cuenta.
A los pocos días del reencuentro, ella puso fotos de De-e en las redes sociales de su celular y me di cuenta que él era su prioridad emocional. No me sentí traicionado, a esas alturas ya sabía demasiado respecto a ese hombre, o si no demasiado, sí lo suficiente. Volví a distanciarme de Tania  con plena conciencia que ella me quería, pero no tanto como quería a De-e. Había que aceptar esa realidad. Me distancié y no le expliqué en ese momento por qué.
Esta no es una historia sobre el rencor, ya lo dije, aunque a estas alturas, ya ni siquiera sé si es una historia. Sólo escribo sobre separaciones y reencuentros; cuando ese amor parece fortalecerse llega algo y lo inmola, es un acto terrorista amar a Tania, pero nunca me he arrepentido de amarla así, aunque haya semejantes interrupciones también llegó el día en que acepté eso, a vivir nuestros momentos como si fueran los últimos, tal vez ello es lo que hace indestructible el sentimiento y mis emociones hacia ella, la mujer más hermosa del mundo.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Aquella noche te veías preciosa

Aquella noche que salimos te veías preciosa
yo sé que no te lo dije tanto como debería
moría de ganas por morder el cerezo de tu boca
me temblaban los labios como el Distrito Federal
el aire de los pulmones se me iba
y mi sangre corría a una velocidad
nunca antes experimentada
la noche era fría y tu piel
vestida de estrellas fue suficiente
para hablarle a los libros de ti
si yo te tuviera a mi lado
ni de pendejo dejaba que te fueras
saldría mi lado más romántico
el más bruto y también el más ingenioso
no dejaría que te pierdas en la bruma
que te ataca en la soledad
ni le daba descanso a tu oído
para decirte que eres preciosa
¿Siempre quieres que te lo diga?
Antes que ponerte triste te pondría
la voz tranquila y el corazón de nardo
de tu frente a las rodillas
te pondría a sudar
antes que darte motivos que te priven
del derecho de hacerte sentir mujer

martes, 12 de mayo de 2015

Estás aquí

En mi salon de introduccion a las ventas hay un hombre gay que me recuerda mucho a ti, y no porque sea hombre o se parezca a ti, si no porque tu acostumbras a tener amigos asi, y en la mañana, cuando hago mi mayor esfuerzo por no tenerte en mi cabeza, o por lo menos tenerte pero de una forma mas tenue para no extrañarte, lo miro y pienso en ti, en que si estuvieras aqui el seria tu amigo. Seguramente te sentarias cerca de el para reir mucho.
Es raro porque el no tiene nada que ver contigo, ni siquiera sabe que existes y de alguna manera siento un poco de celos combinado con el sentimiento de que te hecho de menos. Los celos no soy muy celosos, pienso que el es el tipo de persona que puede hacer que te olvides de mi en el momento. No porque te quiera ligar, ni porque me quieras engañar con el, es porque mantendria tu mente ocupada y quieta, lejos de mi, asi como siempre quiero lograrlo todas las mañanas contigo sin exito alguno.

viernes, 8 de mayo de 2015

No te vayas sin decir te quiero

Amor, quiero que sepas que recuerdo el sentir de tu cuerpo a lado mío cuando dormíamos; recuerdo tus músculos tan rígidos aun cuando estuvieras durmiendo, esos labios que tantas noches me embriagaron de placer.
Amor mío te recuerdo ahí parado frente al espejo que teníamos en el tocador, peinando tu cabello chino, arisco como siempre, indomable y aún así te veías bastante sexy; recuerdo cuando sonreías al despertar, me guiñabas un ojo y salías corriendo de la cama, desnudo si, pero ese no era un problema para nosotros, desde el principio desnudamos nuestras almas.
¡Ay, cariño! Te recuerdo como si hubiera sido ayer que aun te tenía en mis brazos, protegiendo tu sueño, alentando tu futuro. Te lloro como no tienes una idea, a veces tengo esos sueños en los que aun estas a mi lado, ¿te acuerdas? Ese viaje a la playa fue lo mejor que nos pudo haber pasado; o la vez que nos quedamos toda la noche en el carro viendo como llovía, incluso fue divertido como pasaba el tiempo tan lento, como si fuera nuestro fiel cómplice pues nunca me gustaba dejarte después de haber tenido un excelente día.
Amor prométeme que nunca te iras sin decir te quiero… Promete que todo será igual cuando nos volvamos a ver, que buscaremos las más bellas flores para plantarlas en esa casa que tu y yo construimos. Que tendremos un perro y dos gatos (porque sabes que yo amo a los felinos), y que siempre que este triste me abrazarás y serás mi propio refugio, mi guardián y mi amante.
Amor, no te vayas sin decir te quiero.

jueves, 7 de mayo de 2015

Las niñas buenas no duermen con extraños

Michelle no podía entenderlo. Sentía asco de sí misma cada vez que veía sus enormes ojos color café en el espejo del baño, pero no podía evitarlo, lo disfrutaba.
Aunque se conocían desde hacía cuatro años nada más, gracias a las embriagadas confesiones de su padre, los unía algo más que una relación impura.
Christian llegó a la casa sin nada más que un bolso de mano pequeño. Su melena amarilla desaliñada y su curtida piel morena, reflejaban el abandono que debía haber sufrido en el albergue infantil donde vivía.
La madre de Michelle, Emma, se horrorizó cuando le vio pisar con sus encharcadas botas, la fina alfombra del salón principal.Y desde ese momento, le odió con sentimiento, aunque fingiera como una perra fría frente al hombre que ambos compartían.
Pero Louis lo disfrutaba. Quería reivindicarse por haberle dejado a merced de las calles. Claro, eran tiempos distintos aquellos. Estar en la más prestigiosa universidad del país y haber concebido a un crio con la prostituta de turno no eran cosas que, digamos, se pudieran relacionar.
Michelle, en cambio, no sabía cómo debía ver a Christian. La diferencia de edad no era mucha. Ella tenía solo 12 y él 16, cuando se conocieron, pero sus padres jamás le prepararon para afrontar una situación como aquella, aunque el chico lo hiciera parecer fácil.
Desde que Christian pisó la lujosa morada de los Milton, las cosas siempre iban de viento en popa, obviando las indirectas de Emma gran parte del día.
Christian se adaptó muy bien desde el principio. Aprendió el oficio de su padre y rápidamente consiguió una posición importante en la empresa de la familia, aquella que Emma y Michelle solo veían a través de los papeles que Louis llevaba a casa.
Aprendió además a relacionarse con los empleados de la familia, como con Amelia, la señora regordeta que cocinaba los deliciosos pie de manzana que tanto disfrutaba, y hasta con Rodolfo, el anciano que se encarga de regar las plantas del jardín de enfrente.
Pero había algo más, algo oscuro que no encajaba, algo que ni Emma ni Louis podían siquiera sospechar.
Su pequeña hija, la luz de sus ojos, se metía silenciosamente por las noches entre las sábanas de la cama de Christian, en la cabaña frente a la piscina de la mansión donde vivían.
Eran encuentros silenciosos, pero salvajes. Christian era tan rudo como la mujer que le había golpeado por cada una de sus travesuras en el albergue para niños, y Michelle tan sumisa como la niña que siempre llevó el coqueto vestido que le obligaba a usar mamá.
Todo había comenzado esa tarde en la piscina de los Milton. Christian recién había cumplido diecinueve años. La rutina ya le hacía ver a Emma como la madrastra molesta pero tolerable y a Louis como el padre que buscaba recuperar los años perdidos.
Pero extrañamente, en los tres largos años llenos de lujo, diversión y placer que le rodeaban en aquella mansión,  nunca vio a Michelle como la hermanita que debió ser.
Y antes de que cayera la puesta de sol, lo hizo.
Sentía que Michelle le provocaba desde siempre. Lo veía en su mirada. Sentía como la chica le desvestía con solo verle pasar. Aunque aquello era solo el pretexto. Realmente era su delicado rostro angelical, su dulce aroma y su curvilínea y desarrollada figura, lo que despertaban sus institutos lujuriosos.
Y esa tarde, cuando no pudo resistirlo más, se abalanzó sobre ella dentro de la piscina y la tomó por la espalda, recostando con furia todo su ser sobre ella.
La chica se resistió al principio, pero cuando sintió el calor que rozaba entre sus muslos, se dejó llevar. Ninguno de los dos dijo nada durante la faena, no hubo si quiera un intercambio de miradas, simplemente sucedió.
Esa misma noche, en la cena, Michelle y Christian no mencionaron nada de lo sucedido. Ni esa noche ni las siguientes, aquellas en las que la rubia de solo quince años, se escapaba de su alcoba hasta refugiarse en el firme abdomen de su medio hermano.
Sabía que estaba mal, pero como bien decía mamá, ‘las niñas buenas no duermen con extraños’.  

miércoles, 6 de mayo de 2015

Feroz y deshilada

Animal domesticado, feroz y deshilada.
Concurrente flor labiada, un don dormido en mamas, que con lengua raspas, te a tocado.
Y en tu caminata vehemente de tu misión de vencejo te a purgado.
Tentando el dominio de tu pasión y acomodando en cajones de migajón se fueron vertiendo trozos de tu carne de pájaro en mi pómulo de mago roto
Por mi parte recibí bofetadas de un sorbo,
aglomerando como mentas las gotas de sangre de un exulto recuerdo, y en el saco roto de un hombre-cana, volví en mi; como fuga cerrada, como orgasmo corrido, como come el viento en la ranura de tus arrugas.

martes, 5 de mayo de 2015

Alguien que le diga

Si alguien le ve, dígale que acá se le sigue amando casi tanto como hace años.
Que las olas del mar rompen con su aroma cada mañana y que por eso no puedo alejarme de la orilla.
Que se de prisa a subir esas escaleras y corra por el bar en esta luna llena.
Porfavor diganle que el tiempo se agota y que necesita mis noches de colores. Alguien que le vea alguien que le diga .

lunes, 4 de mayo de 2015

Warning

Es importante distinguir entre el dolor y el sufrimiento, no necesariamente uno debe ser consecuencia del otro. Si somos conscientes de que el dolor es una parte inevitable de la vida sabremos que lo más conveniente es aceptarlo naturalmente como parte inescindible de cada existencia, prescindiendo de un inútil y tortuoso sufrimiento que en muchas ocasiones es producto de un ego idealizado, o de un producto imaginario del placer de sufrir, pero también existen ciertos dolores que solo el sufrimiento prolongado puede ocasionar, esta vida estacionada en tu recuerdo suele reaccionar ante la mínima sensación de nostalgia involucrada, una canción, un libro, un lugar. Hace frío, y estoy lejos de casa.

viernes, 1 de mayo de 2015

¿Qué es?

Abro una puerta, buscando un destino… quizás algo que ya este escrito, porque las sorpresas no siempre son agradables. Veo una laguna, se ve muy sucia, creo que algo está saliendo de él, pero el brillo no me deja ver. ¿Me enfermare? Mis abuelos dicen que soñar con agua sucia significa enfermedades. Quizás sea eso, ojala no. Me siento agotada… no encuentro una salida. ¿Qué hora será? No quiero que se haga tarde. Ya es hora, quisiera un momento más aquí, pero no, no puedo. Es hora despertar.

jueves, 30 de abril de 2015

Sin razón

Simplemente lo odio, como me elevas, como me entierras.
Sin embargo me quedó, porque de otra forma me perdería, me extraviaría siguiendo tu rastro borroso, incierto. Seguro sería seguro, pero sin un sustento nadie esta tranquilo, me quedó, mas no te quiero, nadie querría la incertidumbre, irónicamente siempre será la primera, me quedó solo porque no tengo razones para largarme, porque probablemente me encontrarías, no para ordenar mi regreso pero si para que te siguiera y vaya que lo haría.
Me quedó porque de no hacerlo no tendría nada mas, porque si me fuera sería tan fácil olvidarte, sería inteligente y mi destino no es otro mas que este, de tener que pensar en quedarme.

miércoles, 29 de abril de 2015

Vacío temporal

Y bebo cerveza para no sentirme tan pinche idiota… Sentada aquí a la orilla de tu cama… Porque al final no somos nada más que una absurda maraña de sensaciones con sentimientos y emociones desbocadas…
Heme aquí leyendo estúpidos artículos de páginas de facebook, más vacías que el vacío en esta habitación, después de haberte hecho el amor… Que de amor no hay nada, más que mi amor propio que se destruye poco a poco aunque no quiera… Desaparece así, como tu desapareces después de besarme, después de sonreirme, después de desearme, después de sentirme.
Quedo sola en la inmersa consciencia de aquella promesa que algún día te hice de no amarte, de no enamorarme… Porque al final todo es absurdo, como tus ideas, como tus promesas, como tus miradas y tus tristes penas… Y así al final… el que se enamora eres tu.

martes, 28 de abril de 2015

Yo nunca crucé una palabra con él

Nos vimos en la barra de un Club en la Roma me tomo de la mano, me llevo a la pista del lugar donde tocaba un DJ famoso.
Sonreí…. El aún más…
Tenía esa extraña sensación  que algo pasaría,  que terminaría en una cama o mejor aún, dentro de un auto.
Mientras bailaba, el me miraba a los ojos sonreía como si esa noche yo podría ser suya,  a su vez él podría ser mío.
Sus manos en mi cintura sus labios en los míos.
Salimos del Club, casi olvido mi bolso, me subo al auto.
El  tomo mi mano todo el tiempo,   sonreí…  el aún más….
Su elevador es inmenso y mis ganas de estar desnuda junto  a él  aún más.
Abre la puerta, toma mi mano,  inmediatamente estoy en la cama.
Nos besamos todo lo que restaba de la noche, se fundieron nuestras almas, nuestro cuerpos, la saliva era una sola, mi jadeo fue cada vez más rápido… sonreí…  el aún más…
Termine con una bella sonrisa… el aún más…
Ya no tome  su mano, ni el me beso….
Sólo salí de aquel departamento.
Que extraño¡ nunca cruzamos una palabra.

lunes, 27 de abril de 2015

¿Y si bailamos?

Imagina una canción, si una melodía tan tranquila como la calle próxima a tu casa en la madrugada.
La habitación oscurece poco a poco, casi al compás de tus latidos cardíacos que también disminuyen;
Nos acercamos, me tomas de la mano y cerramos nuestros ojos mientras nuestros brazos se abren;
Dejo caer lágrimas en tu camisa, porque dentro de este imaginario, usas camisa.
La melodía sigue, y estamos cada vez más juntos, bailando y creando
Una danza a través de la Nada;
Ahora dentro de esta habitación parece que hay una especie de luz pero somos nosotros,
Aquí,
En el imaginario,
Existiendo.

viernes, 24 de abril de 2015

Lo mismo que yo

Dime que sientes lo mismo que yo.
Que piensas en mí todos los días, que te sueñas besándome mientras te acaricias la entrepierna, que hablas a todos de mí de tal forma que nadie sepa nada de lo que tu sabes de mí. Dime que mientes para verme feliz como yo lo hago por ti. Dime que ignoras tus momentos tristes cuando estás a mi lado con tal de hacer más ameno nuestros cortos momentos. 
Dime que pronuncias mi nombre mientras besas. Dime que cuando besas a alguien más piensas en mí, por que yo sí lo hago. Dime que me buscas en los labios de otros, aunque sepas dónde encontrarme, dime que aunque está bien sentirnos en este sentimiento torpe que se cuela con la respiración justo antes de tocarnos, necesitas de otros sentimientos, de otras respiraciones.
Dime que no me eres fiel, que piensas en otros, que deseas a otros, pero con la excepción que no sueñas con otros. Dime que me eres leal aún mientras duermes en cama con otros. Dime que el sexo no importa cuando hay sensaciones más fuertes que el orgasmo. 
Dime que no te irás de mí, aunque yo no vaya contigo. Que serás capaz de decirle amor a otros cuerpos, a otras voces, a otras vergas, sin dejar de pensarme y recordarme. 
Dime que me niegas lo que siempre he querido y me ofreces lo que nunca he deseado.
Dime que me dejarías ir, aunque te destrozara, con tal de no ver una lágrima en mis ojos. Dime que me amas, aunque ese amor signifique vernos completamente destruidos.
Que me amas, tal como yo lo hago contigo.

jueves, 23 de abril de 2015

Nos destruíamos y volvíamos a crearnos

Jamás le pertenecería a alguien. Era suyo y solamente suyo. Creía en la libertad y le agobiaba cualquier cercanía que le propusiera llegar al olvido. Cargaba con mucho y paseaba liviano, obligándome a pensar que era aún más de lo que pudiese, cualquier ser pensante, imaginar. Incluyéndolo.
El tiempo pasaba a segundo plano. No importaba, ni siquiera lo consideraba. La importancia se presentaba siempre ahora, que coexistíamos sin apartar nuestras almas, siempre libres.
Se decía que la nada nos invadía, que nuestras acciones eran inusuales y que adorábamos el sentirnos superiores. La verdad era que estábamos solos.
Acreedores de esa soledad que se entrelazó como si fuese la conexión más pura entre mellizos. Nos destruíamos y volvíamos a crearnos. Jamás haríamos daño. Al menos no intencionalmente. Buscábamos lo que todos. Inventábamos surrealidades y deseábamos creer que no todo carecía de sentido.
Nos encerrábamos en círculos. Inventábamos nuestros clichés.
“Eres arte”, me susurraba, jadeante, con la voz cansada. Se levantaba a tomar su libreta, dedicarme un par de miradas fugases y perderse entre sus hojas, palabras y lápices. Y yo quedaba ahí, admirándole, expectante ante cada suspiro que vaciaba.
Ansiábamos. Intentábamos. Nos cansábamos.
Llenábamos nuestros pulmones de elementos muertos, elementos tóxicos. Pero nunca nos dejamos. Nos desconectábamos mientras nos conectábamos.Un cigarro más, una cerveza, un valium, un porro. No nos íbamos. Más de todo, menos de todo.

miércoles, 22 de abril de 2015

Asco

Es ese ruido estridente que llena la sala con gritos vacíos de emoción y sonrisas. Eso que te llena los oídos de risas falsas y sonrisas mal dadas. De esa mirada de asco, mezclada con una mueca de satisfacción personal. Eso que te reduce a un espasmo involuntario para poder meterte entre el tumulto de cuerpos sudorosos y rancios. 
Asquerosos besos apasionados. Llenos de lujuria y olvido. Llenos hasta el tope de lengua, sudor y roces a la entrepierna, buscando algo que, seguramente, está ahí. No ves y observas que todo a tu alrededor está vacío. No eres parte de nada y sigues ahí mezclado. Bailando con tus mejores pasos, intentando no pensar en todo el sexo que se estará dando y recibiendo. Tal vez piensas en la alegría de una mañana cualquiera, pero la noche–esa noche–te recuerda a la estridencia insípida del alcohol, los cigarros a la cara y las minifaldas mal puestas y movidas; probablemente llenas de orines y manos sin tacto, llenas de mentiras y cerveza escupida. 
Asco. Mucho Asco te da, ver a la gente ser feliz. Pero sonríes y eres parte de eso una y otra vez porque si no, la soledad te consume. Cómo la extrañas. No a la soledad, sino a ella que es poesía y que te ve y te entiende y siente compasión cuando te ve porque deberías ser feliz, pero eres una criatura triste y vacía, llena de odio y miedo. Con ella pasarías esta noche, evadiendo el silencio de esa música ruidosa, abultada y constante. Con ella, nada más importa. Ese cigarro a la cara y esa cerveza caliente son bendiciones. Todo es por una razón, pero pensar llena de vacío las cloacas de la cabeza. Asco, mucho asco. Con ella todo sería mejor. No vomites. Aguanta un poco más. 

martes, 21 de abril de 2015

Toc toc: Metáfora del amor

El amor en realidad es esa búsqueda de llenar nuestro vacío o es la verdadera apreciación de otra belleza humana.
¿Por qué cuando sabemos que mas lo necesitamos es cuando más le cerramos las puertas?
¿Qué será que lo que nos hace preferir vivir en esta casa que parece llena de eco; de un vacío por falta de calor, de pasión?
Vivimos con un constante toc toc en la puerta, pero perecemos sordos. Sordos intentando evitar ese llamado que con tanta fuerza toca. Evitando enfrentar la realidad de que hay algo bueno ahí afuera.
¿Cuántas veces hemos dejado a alguien tocando la puerta por ratos hasta dejarlos cansados?
Y lo peor de todo es que nos quejamos. Nos ponemos muchas cobijas, prendemos el fuego, buscamos no sentir frío, buscamos entrar en calor. Pero solo lo encontramos de manera artificial, no real, y así todas las cosas.
¿En que momento empezamos a sustituir la pasión por cuestiones materiales?
¿En que momento preferimos volvernos sordos que escuchar a quien nos busca?
¿En que momento nos dio tanto miedo que tenemos con seguro y alarma nuestras puertas?
¿Quién entró e hizo tanto daño que pusiste tantas barreras?
¿Acaso alguien entró y se robó algo; o mas bien, alguien entró y en el proceso rompió cosas? O será que el simple hecho de recibir a un desconocido nos hace desconfiar.
Porque no dejar una cortina abierta y permitirnos admirar el panorama.

lunes, 20 de abril de 2015

Divagaciones

Mi nombre es Antonia, soy un poco sensible, un poco amarga, un poco triste, un poco lluvia.
Ayer llegue a mi casa y un hueco oscuro, oscurísimo en mi pecho me reitero la temible soledad que cuenta la historia del que ya ni siquiera esta consigo mismo.
Me desnude desesperada y con la cara inundada de lagrimas fui tirando mis prendas una a una y con toda la fuerza de la que fui capaz. Me quedé totalmente desnuda y contemplé en el espejo las lagrimas resbalándose por mi rostro, ahora más armónico.
Ayer me acosté con un hombre y ya no recuerdo sus ojos ¿cómo se llamaba, Martín, Luis, Juan? que importa. Después de tener sexo, fui a la ventana para prender un cigarrillo, solo quería ver como se desvanecía mientras el aire se llevaba sus colillas, tal como la vida misma. También quería alejarme de ese hombre: estaba hastiada de su presencia, de sus abrazos y de sus besos flojos. Él quería amor, pero el amor y el sexo no tienen relación alguna.
Ahora mismo, aun desnuda, observo el techo, ya no lloro. Pienso que me gustaría parecerme un poco más a Raskolnikov, tener valentía y sangre fría para acometer contra la basura del mundo y luego sucumbir en el remordimiento, pero no puedo atentar ni siquiera contra mí.
Esta mañana me preguntaron por qué no deseaba tener una relación estable. Ya no me interesa el amor romántico que todas las corporaciones nos han hecho tragar sin preocuparse por nuestros niveles de azúcar. Ese amor de celos y melodramas, de mentiras y de confinamiento, de decisiones compartidas y de palabras engañosas, ya no me interesa ser partícipe de ese grotesco juego.
Las personas creen que tienen libertad, porque pueden escoger la marca del carro que quieren tener, el color de su ropa, el tamaño de su televisor o la personas con la que se van a casar. Pero la verdadera libertad se disuelve ante nuestros ojos y no nos inmutamos, esperamos pacientes el final: la única libertad. Yo elijo, al menos con lo que respecta a las relaciones sentimentales, no despojar a nadie de su libertad, yo elijo no regalarle la mía a nadie, yo elijo la libertad de poder decidir a quién beso sin pesares ni arrepentimientos. Será difícil al principio, pero valdrá la pena.
Sigo mirando al techo, ahora tengo sueño y frio,
pero no me quiero vestir. Alguien está por llegar.